El pasado jueves 4 de agosto se llevó a cabo una reunión de la Comisión de Esclarecimiento de la Verdad (CEV) con al menos 20 delegados de un segmento de los militares y policías víctimas del conflicto armado y sus familias, los cuales aseguran que el organismo transicional no los tuvo en cuenta en su Informe Final.
La realización de este encuentro no fue comunicado a los periodistas y no aparece registrado en el sitio web de la entidad, si bien ese mismo día, a las nueve de la mañana, el comisionado Alejandro Valencia Villa convocó una rueda de prensa en la sede de la entidad para tratar otros temas.
Esta reunión atípica –que tuvo por escenario el hotel Metrotel 74, en el norte de Bogotá– fue convocada por Gerson Arias, director de Diálogo Social de la Comisión, por encargo del sacerdote Francisco De Roux, regente de la entidad desde su inicio de labores, quien la presidió en compañía de un grupo de sus asesores.
El soldado profesional (r) Nelson Ramírez es el culpable de que la CEV se haya visto presionada al parecer por cooperantes europeos para reunirse tardíamente con los delegados de estas asociaciones, precisamente 37 dias después de la entrega del Informe Final. Ellos reclaman los derechos de miles de exintegrantes de la fuerza pública de Colombia y sus familiares y allegados, dada su calidad de víctimas.
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Resulta que un día después de la presentación del informe en el teatro Jorge Eliécer Gaitán –puesta en escena donde jamás se hizo entrega formal de un documento escrito o digital con la totalidad de volúmenes–, el director de Héroes de Honor, organización que, bajo la modalidad de club de fútbol, aglutina a unas 7.800 víctimas de minas antipersonales, dijo que el país les había dado la espalda y que el Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición (Sivjrnr), creado por los acuerdos de paz de 2016, tampoco parecía brindarles la oportunidad de ser escuchados.
Sus palabras provocaron un silencio casi sepulcral en la Plaza de los Artesanos, lugar que aquel 29 de junio acogió a unos 350 invitados del organismo. La afirmación tomó por sorpresa al mismísimo De Roux, quien no ocultó su incomodidad, como quiera que este era el evento de cierre de la CEV con una muestra representativa del grueso de las víctimas de nuestro conflicto armado interno.
La entrega del Legado de la Comisión a las Víctimas se vio opacada por la espontaneidad de Ramírez, máxime cuando en el lugar estaban presentes Guilles Bertrand, embajador de la Unión Europea en Colombia; Alexandra Sandoval, vicepresidenta de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), y Luz Marina Monzón, directora de la Unidad de Búsqueda de Personas Desaparecidas (UBPD).
Tomado de: https://www.elespectador.com/colombia-20/analistas/la-reunion-secreta-de-la-comision-con-militares-y-policias-victimas//?utm_source=interno&utm_medium=boton&utm_campaign=share_notas&utm_content=boton_twitter_share_notas
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