Hugo
Acero Velásquez
Los
criminales suplantan funciones esenciales del Estado, como seguridad, justicia,
orden social.
En
Colombia persiste, en algunas regiones, ciudades y municipios el control social
y territorial por parte de grupos de delincuencia organizada. Gobernanza
criminal que se ejerce con poco personal armado, no uniformado, a punta de violencia
focalizada y ejemplarizante e involucrando a menores y adultos mayores en las
actividades de extorsión, préstamos ‘gota a gota’ y distribución de drogas.
La
extorsión está tan generalizada que, en algunas ciudades y territorios, los
ciudadanos la ven como una renta más que hay que pagar todos los días, semanas
o meses. Se recurre a los préstamos ‘gota a gota’ ante la falta de recursos y
la inexistente oferta legal de préstamos con bajo interés, a pesar de los
riesgos de ser lesionado o asesinado si no se paga a tiempo. Se aceptan el
comercio y la distribución de drogas porque ven cómo las autoridades tampoco
alcanzan a controlar esta actividad criminal y en algunos casos son testigos de
casos de corrupción. Actividades criminales ligadas al narcotráfico que
garantizan control territorial y comunitario.
No
obstante, los esfuerzos de los organismos de seguridad y justicia, no ha sido
posible controlar el aumento de estos delitos. Las autoridades sostienen que
los ciudadanos no denuncian, y los ciudadanos no denuncian por temor a los
criminales que los conocen, son sus vecinos, y porque no tienen confianza en
las autoridades.
Frente
a esta gobernanza criminal, primero, hay que dejar de considerar la extorsión,
los préstamos ‘gota a gota’ y el microtráfico exclusivamente como conductas
penales, también hay que abordarlos desde las aristas sociales y políticas que
explican su aumento y diversificación. Hay que enfrentarlos como fenómenos
sociales porque no se está frente a un simple hecho delictivo o una renta
criminal, sino ante la manifestación de poderes ilegales que logran regular el
orden social y regir la vida comunitaria en los territorios donde operan.
También enfrentarlos como una manifestación política, dado que los criminales
suplantan funciones esenciales del Estado, como seguridad, justicia, orden
social, ordenamiento urbano, convivencia, la mediación comunitaria, etc.
Segundo,
hay que reconocer que para reducir estos delitos no basta con la presencia y el
accionar de las instituciones de seguridad y justicia. Es necesaria una
intervención integral que involucre a otras instituciones del Estado nacional,
territorial y a la ciudadanía. Deben participar la Dian y la Uiaf para
perseguir y quitarles los recursos a las organizaciones criminales. También,
instituciones de desarrollo social como el ICBF, educación, salud, planeación,
comisarías de familia, inspecciones de policía, etc. Una acción de Estado
integral, permanente y cercana a los ciudadanos que atienda las necesidades
sociales y enfrente, en el marco del Estado de derecho, a las organizaciones criminales.
Para
esto, como lo plantea Orlando Escopeta, “se requiere desmontar la nueva
‘normalidad’ impuesta por las organizaciones criminales. Las acciones deben ser
evaluadas no solo con base en los indicadores tradicionales de crímenes, sino
con procedimientos de investigación que muestren el grado en que se reduce la
influencia de la extorsión y el agiotaje, el terreno ganado por la presencia
institucional en la comunidad y el mejoramiento de indicadores sociales
claves”.
La
Seguridad Humana que propone el gobierno del presidente Gustavo Petro puede ser
el camino para enfrentar la gobernabilidad criminal si, además de diálogo y
políticas preventivas, se ejecutan acciones contundentes de uso legítimo de la
fuerza del Estado frente a las estructuras criminales que operan en los
territorios y ciudades.
Finalmente,
estas actividades son tan rentables y efectivas para controlar los territorios
que las mafias colombianas del narcotráfico las han expandido y consolidado en
otros países, como México, Ecuador, Brasil, Chile, Argentina y casi todos los
países centroamericanos.
Tomado de: https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/hugo-acero-velasquez/que-hacer-con-la-gobernanza-criminal-columna-de-hugo-acero-703042
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