Expertos
dicen que la aprobación de esta iniciativa sería un mensaje importante del
Congreso.
En
noviembre del 2018, 34 representantes a la Cámara se declararon impedidos para
votar el proyecto con el cual se buscaba reducir el salario de los
congresistas.
Congreso de la República de Colombia. © César Melgarejo / ELTIEMPO
Durante
la discusión, que se llevó a cabo en la Comisión Primera, argumentaron que de
votar a favor o en contra habría conflicto de intereses y se expondrían a una
sanción disciplinaria. Solamente dos congresistas, Juanita Goebertus y Germán
Navas Talero, estaban dispuestos a votar. Pero esta iniciativa finalmente se
hundió.
Pasaron
casi cuatro años para que sucediera todo lo contrario. Esta vez, en la Comisión
Primera del Senado, donde la semana pasada fue aprobado por mayoría en primer
debate el proyecto por el cual se busca crear un impuesto del 20 por ciento
para todos los altos funcionarios del Estado, incluyendo al Presidente, y desde
2026 ninguno de estos funcionarios podrá ganar más de 23 salarios mínimos
legales vigentes. Actualmente, los legisladores colombianos ganan 35’316.450
pesos.
¿Cómo
lograron este avance?
Previamente
se modificó la ley de impedimentos, con lo cual se evitó que se repitiera la
misma escena de noviembre del 2018 para que los congresistas no pudieran negarse
a votar. Estaban obligados a hacerlo a favor o en contra. Así, algunos sectores
señalan que ahora se trata de voluntad política. La senadora del Centro
Democrático Paloma Valencia, una de las promotoras del proyecto, le dijo a EL
TIEMPO: “Siento que esta vez estamos muy cerca de que sea una realidad”. Agregó
que si bien faltan siete debates, este es un mensaje que el Congreso les quiere
dar a los colombianos. “No cambia el Congreso, pero sí es un mensaje que los
colombianos esperan”. De hecho, fue uno de los puntos de la consulta
anticorrupción del 2018, la cual fue respaldada por más de 11’500.600 votos,
pero no alcanzó el umbral para ser aprobada. Con ese antecedente, analistas
políticos afirman que este es un mensaje que los colombianos necesitan del
Congreso para comenzar a recuperar la confianza en esta institución que no
tiene la mejor imagen. Incluso, encuestas recientes indican que la imagen
negativa del Legislativo supera el 80 por ciento. “Hay una presión importante
de la opinión pública en el contexto actual; además, muchos de quienes hoy
conforman el Congreso han tomado la vocería en esta materia”, afirmó el docente
y analista político Yann Basset, director del Grupo de Estudios de la
Democracia de la Facultad de Estudios Internacionales, Políticos y Urbanos de
la Universidad del Rosario. Las personas quieren realmente un cambio, tal y
como lo anuncian el Gobierno Nacional y el Pacto, y uno de esos cambios es
reducir los costos del funcionamiento del Estado. Incluso, algunos congresistas
son conscientes de que ganan uno de los salarios más altos de la región y en
tiempos pospandemia también deben apretarse el cinturón.
“Claro
que un político tiene que ganar bien y el sector público no se puede
pauperizar, porque entonces la gente buena no va y se queda en el sector
privado. Pero también es cierto que hoy tenemos unos de los salarios más altos
de congresistas en las tablas comparativas de Latinoamérica. Esto lo que
significa es que tiene que haber un símbolo de una economía para el país, de un
gesto de los congresistas”, aseveró Valencia.
¿Qué
se espera de esta iniciativa?
Pero
el camino es largo, y aunque las mayorías en el Congreso, tal vez por presión,
han dicho que votarán la iniciativa, los expertos indican que no es tan clara
su aprobación, teniendo en cuenta que, además, las altas cortes también se
verán afectadas.
No
obstante, en el Congreso han indicado que están blindando jurídicamente el
proyecto para que no haya manera de que lo declaren inconstitucional.
En
palabras de Basset, se debe esperar hasta el final. Señala que en una coyuntura
diferente, en la cual los ojos de la opinión pública estén en otros temas, “se
podría caer”. Algo que, a su modo de ver, iría en contravía de lo que esperan
los colombianos.
“Es
un gesto para mostrar que, efectivamente, los congresistas están escuchando y
tratando de acercarse un poco más a la gente, conscientes de su impopularidad y
que la situación económica y social es bastante difícil”, comentó el académico.
Para
Carlos Arias, también analista político, es difícil la aprobación, pues
considera que hay “muchos intereses en juego”. Pero confía en que lo hagan una
realidad. “Algunos se pueden declarar impedidos o postergar la decisión para la
próxima legislatura, pero es una oportunidad histórica y los congresistas
necesitan un golpe de opinión que les devuelva algo de buena reputación”.
Tomado
de: https://www.msn.com/es-co/noticias/otras/la-reducci%C3%B3n-del-salario-de-los-congresistas-ahora-ser%C3%ADa-por-voluntad-pol%C3%ADtica/ar-AA12z1gR?ocid=msedgntp&cvid=029d41c38ac44b4fb9a29fecf7c14382
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