No
bien aprobado el proyecto, el presidente Petro volvió a la carga con el punto
más sensible y polémico de la reforma, es decir, pasar el umbral a 4 salarios
mínimos. ¿Será que no les bastan para la campaña los 25 billones que esperan
recibir a partir del próximo año? ¿Qué uso tendrán esos recursos
extraordinarios que deberían ahorrarse?
Jóvenes
sin pensión
Desde
hace varios años he venido insistiendo en la necesidad urgente de avanzar en
una reforma integral del régimen de pensiones en el país. El sistema actual no
responde a la realidad que viven la mayor parte de los trabajadores
colombianos, como son los informales, los independientes o los que no alcanzan
a recibir un salario mínimo. Por tanto, el sistema es reducido y, además, se
creó una desigualdad entre los regímenes pensionales, los niveles de ingreso e
incluso el género y, lo que es peor, la mayor parte de los subsidios van a
pagar las pensiones más altas.
Como
resultado de todo esto, solo una de cada cuatro personas con la edad exigida
consigue acceder a una pensión. La gran mayoría de los trabajadores están
excluidos del sistema.
Entre
mis propuestas se encuentra la eliminación de la competencia entre los
regímenes privado y público a través de un sistema de pilares en el que ambos
regímenes se complementan. También propuse focalizar los subsidios en las
personas de menores ingresos y garantizar que todas las personas en iguales
condiciones reciban los mismos beneficios. Y, por supuesto, eliminar la
inequidad de otorgar mayores subsidios a las mesadas más altas.
Y
algo muy importante: que los billones de pesos del presupuesto general
destinado a pensiones no se siguieran orientando en un 72 % al pago de
regímenes especiales, excepción hecha de la Fuerza Pública.
El
texto aprobado por el Senado tiene aspectos positivos, pero también otros que
generan enorme preocupación para el país. Entre lo positivo vale la pena
resaltar la unificación del sistema y la eliminación de la competencia, también
la ampliación y formalización del pilar solidario que entregará un beneficio de
230.000 pesos mensuales a más de 3 millones de adultos mayores hoy en la
indigencia y, desde luego, la reducción de los subsidios a las pensiones más
altas.
Lo
que a mí me preocupa es que después de todo este esfuerzo no se aumentará la
cobertura pensional, para lo cual lo que debería hacerse es una reforma
laboral, por supuesto muy distinta a la planteada por el Gobierno, que
terminará destruyendo empleo, como en efecto viene ocurriendo. De agosto 2023 a
marzo 2024 se perdieron medio millón de empleos.
Pero
mi mayor crítica al proyecto aprobado es que el umbral de cotización definido
en 2,3 salarios mínimos sigue siendo muy alto. De acuerdo con los expertos,
este debería fijarse en 1 salario mínimo con lo que se lograría un sistema más
equitativo y sostenible. Mientras mayor sea el umbral, mayor la inequidad y
mayores los recursos que compromete el Estado hacia el futuro.
No
bien aprobado el proyecto, el presidente Petro volvió a la carga con el punto
más sensible y polémico de la reforma, es decir, pasar el umbral a 4 salarios
mínimos, desconociendo lo acordado en el trámite en el Senado. Seguramente
insistirán en la Cámara e intentarán luego un cambio en la conciliación. ¿Será
que no les bastan para la campaña los 25 billones que esperan recibir a partir
del próximo año? ¿Qué uso tendrán esos recursos extraordinarios que deberían
ahorrarse? Tampoco creo que sea garantía que el Banco de la República asuma su
administración, cuando el próximo año tomarán control de su junta, pudiendo
reemplazar a 4 de sus miembros a quienes se les vence el período, incluido el
gerente del Banco. ¿Está lista Colombia para ver aumentar su bomba pensional a
un 191 % del PIB? ¿Será conveniente gravar las pensiones?
En
síntesis, yo creo que lo que corresponde es que Colpensiones cubra pensiones de
hasta 1 salario mínimo y, por encima, que los aportes vayan a los fondos
privados, que se apruebe una reforma estructural en el mercado laboral que
apunte a reducir la informalidad y con ello, que más personas aporten al
sistema, y finalmente, que se blinden de la politiquería y la corrupción los
recursos provenientes del ahorro de los colombianos.
Mucho
me temo que serán los jóvenes quienes terminarán pagando las consecuencias de
esta reforma que, en todo caso, se tendrá que modificar en quince años, pues
los recursos no serán suficientes.
Tomado de: https://twitter.com/German_Vargas/status/1787131894804467809
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